LA RELAJACIÓN INFANTIL
La relajación es el medio por el cual podemos llegar a experimentar la libertad de vivir en el estado de conciencia que deseamos.
La relajación infantil presenta muchos beneficios para los menores, siempre y cuando se practique habitualmente. El aprendizaje de métodos de relajación mejora la seguridad que tienen en sí mismos, mostrandose más sociables y menos agresivos, incrementando su alegría y espontaneidad.
Es necesario introducir desde las edades más tempranas ejercicios que mejoren y beneficien la situación del niño frente a su propia actividad. Los niños deben aprender a gozar de su cuerpo en reposo, disfrutar de la inactividad, de la ausencia de estimulos y del silencio. Los ejercicios de relajación deben ir diferenciando edades y considerando las capacidades de desarrollo y maduración que corresponde a cada nivel de edad. A los niños no se les puede obligar, sino que deben hacer los ejercicios induciéndolos hacia el descanso y la distensión muscular, disfrutando de la relajación. Es importante que un niño se relaje para que descanse y grave lo aprendido.

La práctica de la relajación les aporta múltiples beneficios al organismo como: Disminución de la ansiedad y de la tensión arterial; aumento de la capacidad de enfrentar situaciones estresantes, de la velocidad de reflejos, de la capacidad de concentración y memoria, de la capacidad de reflexión, de la facilidad de pensar en positivo; incremento de la habilidad de relajarse cada vez que lo necesiten, y de la capacidad creativa; sintonización armónica de la mente y el cuerpo; normalización de la respiración; mejora de la calidad del sueño y mayor facilidad para recordar los sueños acontecidos mientras se duerme.

Hay dos tipos de relajación: estática y en movimiento.
Estática: se emplean la audición de música, el canto, los cuentos musicales, los títeres, las campanas...
Movimiento: se emplean danzas y ejercicios de imaginación y movimientos lentos y sencillos...

Técnicas de relajación:
  • Respiración abdominal o profunda.
  • Métodos de relajación profunda.
  • Juegos de relajacion torsión-distorsión.
  • Relajacion dinámica.
  • Técnicas de relajación para el autocontrol.
  • Relajación en imaginación.
  • Técnicas de visualización.
  • Juegos de relajación en el agua, etc.

Un ejemplo sería:
La tortuguita: una tecnica muy utilizada con los niños que se enfadan con facilidad. Es muy eficaz a la hora de controlar rabietas. Consiste en: se le cuenta al niño la historia de una tortuguita que se enfada con facilidad. Ésta cansada ya de pelearse con sus amigos, decidió que cada vez que se enfadara se metería dentro de su concha y solo saldría cuando su enfado se hubiera pasado. Cada vez que el niño escuche la palabra "tortuguita" deberá hacer lo mismo, pegar con fuerza los brazos a su cuerpo y meter la cabeza entre los hombros, durante un breve tiempo hasta que se relaje.

También hay otros métodos para relajar a los niños como diciéndoles que cierren los ojos y que sigan unas pautas de respiración que les vas marcando, poniéndoles música y que la identifiquen con lo que ocurre o con un color, o ir relajándose tumbados en el suelo sin moverse hasta que sientan como que están flotando.

Vídeo de relajación en los niños: